La Humanidad en la Encrucijada
Conectando los Puntos hacia Nuestro Valiente Nuevo Mundo
17 de junio de 2020
La humanidad se encuentra en una cúspide, en un punto de transición entre dos estados diferentes de gobierno y de existencia. El mundo de hoy es como un saco que se llena lentamente mientras se aprieta cada vez más fuerte la cuerda de alrededor de la abertura para evitar que el contenido se escape del confinamiento. Las sombras de este futuro se ven por todas partes, pero incluso los observadores más perspicaces tienden a ver los presagios, no como las advertencias que son, sino que consideran todas estas piezas de un desesperado rompecabezas como acontecimientos desconectados y no relacionados entre sí. En este ensayo, echaremos un vistazo a dónde va nuestro mundo, cómo está yendo allí, y por qué está yendo allí.
Porque, oscuro y desesperado, mi vista puedo sellar, pero el hombre no puede ocultar lo que Dios revelaría.
El atardecer de la vida me da una tradición mística, y los eventos venideros proyectan antes su sombra. (1)
No es necesario tener credenciales de profeta u oráculo para hacer conexiones y exponer el plan. Otra cuestión totalmente distinta es la de convencer de la verdad de esto al promedio de los lectores. El filósofo alemán Arthur Schopenhauer escribió que toda verdad pasa por tres etapas. Primero, es ridiculizada. Segundo, se la opone violentamente. Tercero, es aceptada como algo evidente. Estamos a mitad de camino entre la primera y la segunda etapa, donde los proponentes de la exposición siguen siendo ampliamente ridiculizados, pero si obtienen audiencia popular serán atacados violentamente.
Hacia dónde vamos - Un Gobierno Mundial
Para no sucumbir a la tentación de descartar esto como otra teoría conspirativa descabellada, sería prudente considerar estas citas:
David Rockefeller en un discurso a la Comisión Trilateral, refiriéndose al Grupo Bilderberg, cuya existencia fue calurosamente negada y ridiculizada durante décadas como sólo otra teoría de la conspiración:
"Estamos agradecidos al Washington Post, al New York Times, a la revista Time y a otras grandes publicaciones, cuyos directores han asistido a nuestras reuniones y han respetado las promesas de discreción durante casi cuarenta años. Hubiera sido imposible para nosotros desarrollar nuestro plan para el mundo si hubiéramos estado sujetos a las brillantes luces del escrutinio público durante esos años. Pero el mundo es ahora más sofisticado y está totalmente preparado para marchar hacia nuestro gobierno mundial único. La soberanía supranacional de nuestras elites intelectuales y de los banqueros mundiales es sin duda preferible para el globo como un todo." (2)